jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi experiencia en el penúltimo taller de Velo



VELO POR TI


Si el aire hablara a través de mi boca diría que quiere ser libre. No puede ser otra cosa que libertad. ¿De dónde viene? ¿Cómo ha llegado hasta mi boca? Lo dejo ir en cada aliento pero nunca me falta. Por ahora. 



Me regalo un otoño, con su sol calentando mi espalda. Con su lluvia goteando por la rama.
Me regalo el placer de mi cuerpo. Lo merezco. Merezco gozar.
Abro mi cuerpo a la Vida. Qué placer siente una al liberar las tensiones que los grilletes le han producido tanto tiempo.
Vivir en tensión es no dejar que nada entre, es negarse a la Vida. 
El miedo te tensa y pone barreras al amor. Ahora lo sé. Lo he vivido y me he liberado (al menos un poco).

¿Qué damos de nosotr@s al abrazar?, ¿qué nos quedamos?, ¿podemos abrirnos a recibir un abrazo?, ¿es posible para ti abrazar con todo tu ser?, ¿cómo se hace eso?

¿Y si la vida fuese sólo placer? ¿Y si a pesar del dolor hubiese espacio en nosotr@s para cultivar el placer y desde ahí transitar los sufrimientos de la vida?

¿Cómo vivencias este espacio?, ¿es un círculo, un pozo sin fondo, un agujero negro, es un minúsculo punto, un inmenso cilindro?
¿Qué contiene este lugar?

No quiero dejar de agradecer a mi maestra del aire que haya habitado ese espacio y nos traiga de él un sabor, un color, un movimiento para que podamos abrirnos a ello en nuestro interior.
Veo en sus ojos a una mujer poderosa y también veo la chispa de la infancia. Veo garra y mucha generosidad.
Ella vela por nosotras y algo por encima de nosotras nos dice "Velo por ti"



¿Qué fuerza nos impulsa a levantarnos cada mañana?
Natalia Navarro *Lqc*







Fotos de Lucía Muñoz



viernes, 10 de octubre de 2014

VOLAR NO ES SÓLO PARA PÁJAROS



El pasado domingo volé. Volamos juntas muchas mujeres. Al frente, la que nos guía y ayuda a ver más allá. Ella es más bien un águila. Aunque sé que le gustaría imaginar que es una torrija voladora. De vuelta a casa, volando bajo tierra en el metro de Madrid, brotaron estas palabras tras mi experiencia en el segundo taller de velo, en el que trabajamos con el elemento Aire. Gracias Lucía por inspirarme y por llevarnos a ensanchar el cuerpo.


Tumbarse en pie.

Los ojos son aire. Es aire tu lengua y tu vagina. Caminar sobre el aire. Sentir el aire en tu interior.

Sopla el aire. Grita al aire, rompe el mundo.

Airea. El aire no encaja en la mente.

Que el aire te lleve una mirada de amor, que me devuelva un aroma, por favor.
Aire, llévame al mismo lugar, déjame que te habite. Sóplame fuerte, méceme en tus remolinos.

No somos aire. ¿Somos aire?

Ensanchar el cuerpo para que el aire quepa. Mi cuerpo se abre para recibirte. Tengo todo el que necesito. Ampliar el receptáculo, que haya espacio en él para todo. Un caldero de aire para el aire. Cuando las cosas caen en él, no salpica. No se escucha nada, la caída no te devuelve una idea. Cae el aire en el aire y se convierte en aire. Todo lo traspasa y lo atraviesa, y se desvanece.

Volar no es sólo para pájaros.

Si hay aire, ¿no hay fuego?, ¿de qué color es el aire?. Si yo fuera aire…

El aire te golpea lento

A-I-R-E

Reía el aire. Me habló y entonces no entendía su idioma. Ahora, a veces  sí.

Susúrrame el aire con tus rodillas.

El velo se despliega al compás de mi imaginación. Imagino que me habla y yo a su olor. Se deja abrazar. Lo piso y solamente me devuelve su color. Lo lanzo y su vapor. Huele a ayer. Huele a él mismo. El velo te desvela sin quitarte el sueño. ¿Cómo puede pesar tanto? Ahora ni lo noto. Es un puente entre dos mundos. Me deja cruzarlo con firmeza; al otro lado también estoy yo, aunque distinta. Es hierba y es fuego. Es todo cuidado.


Volar no es sólo para pájaros.
Natalia N. *lqc

viernes, 12 de septiembre de 2014

Caen los velos

MI EXPERIENCIA EN UN TALLER DE VELO



Ella es una maga. Y el velo su varita.

Para danzar tienes que estar presente. La maga nos invita a no rellenar espacio ni tiempo. Lo que eres en ese momento es lo que danzas. Con lo que tienes te compartes. El velo a pesar de su ligereza y pomposidad puede resultar impertinente a veces, cuando se pega al cuerpo o te hace tropezar. Y entonces se convierte en un espejo. Él se deja tirar, recoger, alborotar, oler y abrazar. Se deja habitar, sentir. No te habla, sólo está ahí y te devuelve lo que llevas dentro. 
También es maravilloso, su oleaje puede transportarte a lugares celestiales, su sonido, su olor, su tacto...
Puedes cubrirte con el velo, dibujar un lago con él y meter los pies dentro. Simular que es una bola gigante o una corriente de agua. Entonces tú también te conviertes en agua y te sientes fluir.
 Invitas a alguien a entrar contigo al velo y ahí, siendo dos, recibes el regalo de tu compañera. Ella te muestra su historia que habla de encuentros y despedidas. De reconocimiento, de algo que pesa y desea dejar atrás. Quiero dedicarle toda mi atención, aunque por momentos me apetece mirar la historia de al lado, me atrapa su sensibilidad, su fuerza. Su delicadeza.


Ella es una maga que genera espacios de amor donde poder contactar con nuestra propia belleza y la belleza de las demás. Es un regalo exquisito el que nos hace.



Así nos dice:
Los talleres de la nueva temporada en Madrid tienen formato mensual. Profundizamos de forma trimestral en el trabajo con un elemento o fusión específica, realizando en cada taller una parte de preparación corporal, técnica, coreográfica, y de investigación e improvisación acorde con el temario de cada encuentro, ofreciendo un aprendizaje completo y honesto, aunando dos de mis pasiones, la composición coreográfica y el descubrimiento de nuestro propio Movimiento.

Si quieres hacerte un regalo, si deseas contactar con algo bello y profundo, te animo a vivir esta experiencia.
Toda la información en: http://www.danzaorientalholistica.es/

Natalia N. *lqc


Fotos de Lucía Muñoz

lunes, 4 de agosto de 2014

Viaje al interior




Luz, colores, caricias, cuidado, atención. "Amar es atender", escuché decir a Pablo d'Ors. 
Sonrisas, complicidad, apertura, emoción, ganas de compartir, expresión. Cobertura. Envoltura, cápsula de amor y protección. Sanar, recuperar, regresar...

Es difícil resumir todo lo que acontece en un encuentro así, elijo estas palabras para describir lo que se vivió, lo que yo sentí, lo que ellas y ellos compartieron de su sentir.

Jugar no es tan sencillo, lo difícil es permitirse jugar y expresar con tanto bloqueo y condicionante que anuda nuestro interior.

Mi intención en este taller era precisamente fomentar la expresión libre. Es lo que vengo haciendo ya muchos años con los niños y niñas con los que trabajo. Esta vez se trataba de recuperar a nuestra niña y niño interior. Rescatar esa parte que late en nosotros y que se manifiesta a cualquier edad, aunque seamos adultos. 

¿Cómo podríamos cuidar a un niño o una niña si no podemos cuidar de esta parte nuestra?
¿Cómo atenderemos sus necesidades y anhelos si obviamos los propios?.

Puede suceder que dejemos sueños y anhelos por el camino, que los dejemos caer o los silenciemos por pensar que no son importantes, que los soñadores no tienen espacio en este mundo, que es mejor ser alguien práctico y "sensato" que vivir en "la luna".

¿Qué es ser sensato y qué es vivir en la luna?.

Siento que un viaje "a la luna", entendido como un viaje a nuestro corazón, a nuestro ser más profundo y auténtico, puede ayudarnos a desvelar quiénes somos, qué necesitamos, por qué estamos aquí y para qué. Este viaje dura toda la vida pero lo cierto es que cuando lo inicias, cuando decides recuperarte, ya no hay marcha atrás, no hay billetes de vuelta, el camino sólo tiene una dirección: Tú mismo. Dios. La realidad. (*)

 En el taller del que os hablo emprendemos un viaje hacia nuestra infancia, hacia nuestro corazón. Lo hacemos con una visualización. Encontramos luces y sombras y dejamos que la vida aflore. Damos expresión a lo que viene a nosotr@s a través de objetos que simbolizan cosas diferentes para cada una. O a través de nuestro propio cuerpo, de nuestra voz. Me maravilló ver a una mujer envuelta en una tela de seda y acariciándose con una pluma. Esa era su expresión, ese era el regalo que quiso hacer a su niña interior. A su corazón.

Otra mujer me contó que le había encantado jugar con conchas, piedras y estrellas de mar, pues no había podido hacerlo hasta los 17 años. Y ahora con sus hijas disfruta muchísimo en el mar buscándolas.

Cada persona decidió dedicarse un tiempo para explorar y dar forma a su interior. 
Todos tenemos joyas maravillosas dentro de nosotros y nosotras. Ojalá descubramos cuál es su color, su música y su don.

(*) Yo sólo he decidido emprender el viaje a Itaca. 

Natalia N.*lqc


Cuando emprendas tu viaje a Itaca 

pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. 

Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente. 

Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje. 

Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis. Antología poética. 

Alianza Editorial, Madrid 1999.
Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña



Natalia 
 lunes, 4 de agosto de 2014

lunes, 30 de junio de 2014

Anhelo








El anhelo me acompañaba desde siempre. A veces en forma de insatisfacción, otras en forma de tristeza, de amarga o dulce melancolía, de rabia, frustración. Todo es la misma cosa, con más o menos intensidad. Buscaba satisfacer mi anhelo fuera de mí, preguntando a otros cómo se hacía, leyendo a otros, viajando a cualquier parte, siempre fuera de mí. Tengo la sensación de no haber empezado a vivir sino hasta hace muy poco tiempo. Mientras tanto, las experiencias no tenían color, ahora puedo saberlo. No habitaba mi cuerpo, mi alma no me habitaba. Vivía zarandeada por los vientos de los días. Sólo cuando me atreví a comprometerme conmigo misma y con lo divino, empezó la Vida.

Hizo falta que diese valor a mi anhelo, que dejase de negarlo. Fue necesario volver la mirada hacia dentro, emprender un viaje de vuelta hacia mí misma, en lugar de postergar el gran viaje hacia Ítaca con excursiones distraídas y vacías.


Cuando me comprometí con mi deseo, con lo que era para mí, la Vida comenzó y empezaron a brotar un camino espiritual, un matrimonio, conversaciones hondas, miradas profundas, otros anhelos como el mío, la esperanza, la confianza en la Vida, el Amor, la chispa...En el frío invierno de la sierra yo vivía noches de verano. La comida es más sabrosa y nutritiva, el aroma de las flores penetra en mí, mi olfato se abre, mi corazón se abre al girar, al permitir un espacio a mi anhelo, al reconocerlo como algo valioso. La joya que pende de mi cuello ya tiene donde descansar. Ya no me la arrebatan como en el sueño, yo la quiero ofrecer. 

 Gracias a ella por ser un puente de Amor hacia el Amor. Gracias a ti por ser mi compañero, por saber y querer comprometerte conmigo y con algo que está más allá de nosotros mismos. Ojalá sepamos Vivir.

viernes, 13 de junio de 2014

Bienvenida, bienvenido




Hace un tiempo descubrí que mi nombre, además de "día del nacimiento", significa "aquella que cuida de la vida". Me pareció muy bello y por eso he decidido que sea la dirección de este blog. 
No siempre me he cuidado, de hecho, durante muchos años me he tratado mal. Quizá durante todo el tiempo que estuve sin saber el significado de mi nombre. Haberlo descubierto ha sido una confirmación de lo que ya comenzaba, apenas comenzaba, a practicar.
Y es ese el camino y la dirección de mi vida, cuidarme y cuidar. Cuidarme para cuidar. Con toda la amplitud del verbo.
No tengo idea de los derroteros que tomará este blog, tampoco lo había pensado, simplemente hoy ha surgido, me ha brotado y he querido darle expresión. Dar expresión a Natalia y que pueda servir para algo. 



Tengo que agradecer de corazón a las mujeres que me han enseñado y me enseñan a cuidarme. A Maribel y a Makiko, a Lucía. En especial a ellas pues han sabido mostrarme un camino más auténtico, el de vuelta a casa. Os quiero. Y os dedico este rincón de mi corazón.

Gracias a ti,Rodrigo, por acompañarme a recordar lo que ya soy.



Bienvenida mujer, bienvenido hombre.



Natalia
Junio de 2014

De mujer a mujer





Hace más de tres años que sentí una fuerte necesidad de reconciliarme con mi cuerpo de mujer. Empezaron a caer en mis manos libros de mujeres para mujeres que me ayudaron a profundizar en mi naturaleza femenina. 
En este viaje han sido fundamentales varias mujeres que desde su sabiduría han sabido guiarme hacia mi interior, hacia mi parte más verdadera. No puedo dejar de nombrar a  Maribel Rodriguez, roca de sabiduría, Lucía Muñoz y su Danza Oriental Holística, a Makiko Kitago , maestra de la Voz, artesana de joyas, Mardia y su diario poético Maralmadía y muchas más. Todas ellas mujeres con presencia poderosa y amorosa a la vez. Me siento muy agradecida por teneros en mi vida. 

Hay más mujeres, muchas de ellas con un gesto en apariencia insignificante han podido despertar algo importante en mí. A todas gracias, gracias, gracias. Otras son conocidas y seguidas en las redes sociales: Esther Santiago con "La voz de la maternidad", Sophia Stylecon "Mujer cíclica", Sofía Gutiérrez,con su investigación sobre arquetipos femeninos Inés y Esther con su gran generosidad en "Entre mujeres". Miranda Gray y su gran aportación al conocimiento del ciclo menstrual, etc. Creo que están haciendo un gran trabajo, el de llevar a las mujeres de vuelta a casa para poder descansar en nuestros cuerpos y no luchar para encontrar nuestro lugar, sino abrir camino, cultivando nuestro interior para que así se despliegue de manera natural lo que somos y podamos expresarlo en el mundo. Ojalá podamos sintonizar el ser con el hacer, acercarlo lo más posible.

En este camino de autodescubrimiento me encontré con María, ella también busca la autenticidad y también ha apostado por desarrollar su propio trabajo con todo el cariño y el cuidado del mundo. Y la profesionalidad. Juntas estamos dando forma a un trabajo para las mujeres, uniendo la fisioterapia y la psicología, nuestras disciplinas de base y sumando a ellas nuestra experiencia personal con nuestro cuerpo y nuestra mente de mujer.

Me gustaría que nos dieras tu opinión:

 ¿Qué cosas echas en falta como mujer? ¿Qué es ser mujer para ti?,¿es algo diferente a ser hombre?, ¿Qué regalo te gustaría hacerte?, ¿sientes que necesitas dar expresión a tu interior y no sabes como?

Estamos dando forma a este trabajo y nos encantaría hacerlo con la ayuda de vuestra particular sensibilidad, para que todo sume y podamos aportar algo que sirva a otras mujeres.

Gracias
Un abrazo


:-)