jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi experiencia en el penúltimo taller de Velo



VELO POR TI


Si el aire hablara a través de mi boca diría que quiere ser libre. No puede ser otra cosa que libertad. ¿De dónde viene? ¿Cómo ha llegado hasta mi boca? Lo dejo ir en cada aliento pero nunca me falta. Por ahora. 



Me regalo un otoño, con su sol calentando mi espalda. Con su lluvia goteando por la rama.
Me regalo el placer de mi cuerpo. Lo merezco. Merezco gozar.
Abro mi cuerpo a la Vida. Qué placer siente una al liberar las tensiones que los grilletes le han producido tanto tiempo.
Vivir en tensión es no dejar que nada entre, es negarse a la Vida. 
El miedo te tensa y pone barreras al amor. Ahora lo sé. Lo he vivido y me he liberado (al menos un poco).

¿Qué damos de nosotr@s al abrazar?, ¿qué nos quedamos?, ¿podemos abrirnos a recibir un abrazo?, ¿es posible para ti abrazar con todo tu ser?, ¿cómo se hace eso?

¿Y si la vida fuese sólo placer? ¿Y si a pesar del dolor hubiese espacio en nosotr@s para cultivar el placer y desde ahí transitar los sufrimientos de la vida?

¿Cómo vivencias este espacio?, ¿es un círculo, un pozo sin fondo, un agujero negro, es un minúsculo punto, un inmenso cilindro?
¿Qué contiene este lugar?

No quiero dejar de agradecer a mi maestra del aire que haya habitado ese espacio y nos traiga de él un sabor, un color, un movimiento para que podamos abrirnos a ello en nuestro interior.
Veo en sus ojos a una mujer poderosa y también veo la chispa de la infancia. Veo garra y mucha generosidad.
Ella vela por nosotras y algo por encima de nosotras nos dice "Velo por ti"



¿Qué fuerza nos impulsa a levantarnos cada mañana?
Natalia Navarro *Lqc*







Fotos de Lucía Muñoz