sábado, 12 de diciembre de 2015

El bosque de las mujeres II



  Miro al suelo, recupero la memoria.

 


A sus pies, los delgados árboles rodeados del color del otoño. No hace frío, todavía hay tiempo para visitar el bosque de las mujeres. 




Sus brazos robustos se elevan y hacen formas psicodélicas que divierten al que observa.


 El bosque no está en un lugar paradisíaco, está muy cerca de ti, de tu corazón. 

Natalia Navarro *lqc*


martes, 1 de diciembre de 2015

El bosque de las mujeres





 Ellas caminan y descubren en las sombras, anhelos. Un olor, un sonido que les recuerda dónde quieren estar. Cerca de la corteza del viejo árbol, aquel que les devuelve a las profundidades de su alma. 

Cuando cruzan el umbral ya no pueden olvidarse de él. Una vez dentro hay un vehículo que te baja y muestra el océano interior. Mejor si te acompaña una mujer sabia. A ella puedes formular cuántas preguntas quieras y te guiará a lo más auténtico de ti. No tengas miedo, pregunta. Si quieres saber, pregunta. 

Por un momento, el gran árbol te permite ascender por la corteza y asomarte al bosque. Desde allí, en lo alto, puedes ver otros árboles frondosos como el que ahora te cobija. 
Pero ahora tienes que continuar tu trabajo en las profundidades. Puede que allí escuches algún grito o que una mano aparezca de la nada y te agarre la pierna. Quizá te encuentres con una barca de madera y las rocas te hablen verdades. 
El viejo árbol te mostrará el mar a través de una ventana como de submarino. De repente, cascadas. Te encuentras con otra mujer, y juntas, de la mano, os sumergís en las tibias aguas.







De viaje
Natalia Navarro *lqc*