martes, 20 de diciembre de 2016

¿Qué es una doula?





¿Qué es una doula?




Doula es una mujer conocedora de los procesos (fisiológicos) femeninos que acompaña a otra mujer a transitarlos, desde la preconcepción, si se quiere, hasta el posparto y la crianza.

Es una mujer que conoce el cuerpo de mujer y su sexualidad, las emociones que la embargan, que puede ser madre o no (en mi opinión ser madre ayuda mucho) y que usa toda esta información para el bien de la mujer acompañada, sólo si ella la pide; una información siempre contrastada con la evidencia científica, de manera que las creencias personales quedan a un lado. La doula está junto a esta mujer, camina a su lado, a la escucha, atenta a sus necesidades, sensible a las señales que envía, expectante sin introducir inquietud, sino con una actitud de ecuanimidad. Tiene el don de crear un espacio de seguridad alrededor de la mujer. La doula acepta cualquier maternidad (eso sí, puede elegir qué maternidad no acompaña) sea parecida a la suya o totalmente opuesta.


La doula no ofrece un acompañamiento sanitario. Conoce bien cuál es su lugar y se diferencia de otros profesionales, colaborando en la medida de lo posible con ellos. No aconseja, ni juzga, no sana ni resuelve el conflicto interno que pueda vivir una mujer. No proyecta sus fantasías o frustraciones, ni sus propios deseos. Por tanto no interfiere, se dedica más bien a ser un nexo entre la mujer y el resto, buscando siempre su comodidad, velando por ella, arrojando luz en el camino de la mujer para que pueda elegir en función de lo que necesita y desea .

La doula es. Acompaña con lo que es. Entonces, ¿qué se necesita para este arte? Un profundo conocimiento de sí misma que le lleve a una limpieza interior, para ser lo más parecido a un lago de aguas cristalinas en las que la mujer puede reflejarse y descubrirse. Aguas que reflejan y sacan a la superficie aquellas preguntas, inquietudes, miedos, conflictos, joyas y tesoros que la mujer posee. La doula no importa, es la mujer acompañada la protagonista .


Parece una labor complicada y lo es, además de muy enriquecedora (intuyo) pues te quita de en medio todo el rato para dejar ser a otra mujer. Un trabajo artesanal el de la doula, combinando la admiración por la Mujer, por lo Femenino, con la capacidad para vincularse lo justo con esa mujer particular. Un vínculo muy estrecho dificultaría, incluso impediría el acompañamiento, sin embargo, considero que cierto vínculo sí es necesario. Y el amor, que se traduce en aceptación de la persona sea quien sea y decida lo que decida.


Por todo ello no basta con acompañar desde la teoría o ideológicamente. Hay que hacerlo desde otro lugar, desde el corazón y también con él en la mano cuando haya que mantener, por así decir, la cabeza fría y los pies en la tierra.


Natalia Navarro


*la que cuida*
Psicóloga y (doula en formación)


lunes, 5 de diciembre de 2016

Calor de hogar




Ya no puedo escapar. No puedo ya distraerme ni evadirme. Hay alguien que me reclama constantemente y me hace aterrizar, con lo que a mí me va el mundo de la imaginación...

Ya no vale el bol de arroz blanco y tira que va. ¿Dónde quedaron aquellas mañanas de cafés y lecturas tranquilas bajo los árboles?.

Mi cuerpo, en gran parte, se ha regenerado. No puedo demostrarlo científicamente ;-) pero me vivo más ligera y sana que nunca (aunque queden neurosis por resolver y se manifiesten de vez en cuando en mi cuerpo). Ya no me arrastra esa densidad que me llevaba a las cafeterías a leer mirando la lluvia o los pájaros, con la melancolía en mi cara grabada.

Y, ¿cómo es posible, si apenas duermo; si no puedo descansar y tengo el tiempo justo para hacer sólo lo que me concierne? Gracias Mardia. Es un misterio.

Quizá precisamente por eso, como cuenta Mardia en su libro 39 semanas y media-un embarazo sufí. Como toda la energía está enfocada y canalizada hacia algo que merece la pena, el cuidado de un ser humano, el cuerpo se sana. Y la mente. Y el alma. Pero sucede, al menos en mi caso, muy poco a poco.

A mí no me gusta cocinar, en contadas ocasiones me visita la inspiración y disfruto con ello. Eso sí, cuando lo he logrado, siento una gran satisfacción y amor por las pequeñas cosas. Y es que el calor de hogar es necesario para funcionar. Y yo deseo dar mi hija de ese calor. Y a mi marido. Sí, aunque esto no suene nada moderno y alguna mujer pueda escandalizarse al leerlo (yo misma hace no mucho tiempo) a mí ahora me gusta el hogar.

El hogar como microcosmos, con todo lo que ello implica. ¿Qué otra cosa existe si no es el hogar?, ¿dónde va a aprender mi hija a vivir si no es aquí?. ¿Qué mejor manera de aprender a relacionarme en el afuera que teniendo a un hombre amoroso a mi lado que me refleja mi luz y mi sombra? Desde el hogar y las cercanías de mi hogar, el parque, mi barrio, voy tejiendo poco a poco, junto a otras madres, aquello que necesitamos todos. Calor de hogar. Crianza acompañada.

El hogar es una bendición. Me doy cuenta cuando Rodrigo hace bizcochos o lasaña (porque yo no tengo aún la paciencia necesaria para ello y él se está descubriendo como un gran cocinero).

Estoy desvelando la importancia de dedicar tiempo al hogar. Siempre me pareció aburrido, lo importante estaba en el mundo, en el afuera, y dedicar ese tiempo era perderlo. Pero ahora, ahora estoy a gusto aquí dentro, mi hija me trae sus cuentos una y otra vez y me dice "mía, mía", que los mire y le diga cosas. Ahora me gusta mantener el orden y poner belleza en los rincones. Ahora me gusta mirar con ella como caen las últimas hojas de los árboles. Y no tengo tiempo para casi nada. Entonces descubro que no hay nada que tenga que hacer más importante que estar aquí y saborear el silencio de sus siestas y las risas y los llantos y el agotamiento extremo a veces, y las sopas calientes.

Calor de hogar. Realmente aprendemos a vivir cuando vivimos hasta el fondo y nos comprometemos.

Natalia Navarro *la que cuida*

Segundo módulo de la formación de Doulas



EL EMBARAZO




¿Qué sabemos de nuestro cuerpo? y, ¿de nuestro cuerpo preñado?

¿Qué es el útero? ¿cómo se transforma para albergar vida?.

Más allá del milagro que a mí me parece gestar una vida, en este segundo módulo de la formación de EntreMamás hablamos de la necesidad, casi obligación, de ser conocedoras de nuestros cuerpos y procesos fisiológicos femeninos.

Nos ponemos en manos de los profesionales dejando que ellos se ocupen de nuestra salud, de nuestro cuerpo. Y el embarazo no es algo patológico, no es una enfermedad. Por supuesto, los profesionales están para ayudarnos cuando lo necesitamos pero hay que saber cuándo es necesario acudir a ellos y distinguir cuál de ellos es el especialista para atender cada cuestión. Para un parto, por ejemplo: la matrona. Y qué pruebas son necesarias en un embarazo, cuáles prescindibles y cuáles van en contra de la salud y de la evidencia científica, según la OMS.

Anabel Carabantes, como matrona, nos habló de hormonas de manera muy divertida y fina para comprender mejor el proceso (milagro) del embarazo.

Si se dan las condiciones adecuadas para cada mujer, deberían funcionar a la perfección. Sin embargo, hay tantas circunstancias y condicionantes que impiden al cuerpo expresarse como sabe...



futuras doulas aprendiendo




Hablamos de la importancia del PLACER y el DISFRUTE y eso me hizo recordar la necesidad imperiosa que tenía durante mi embarazo de rodearme de belleza. Y las pocas oportunidades que tenemos a veces para ello, quizá porque nosotras mismas nos las negamos.

El domingo nos acompañó Claudia. El tema que nos ocupaba: la doula en el embarazo.

¿Cuáles son las expectativas de una mujer embarazada?, ¿qué características emocionales se dan en el embarazo?,¿cuál es el contexto emocional de una madre?

De manera directa, clara, concisa y  amorosa, Claudia despliega las diferentes situaciones que como doulas nos podemos encontrar para ir preparando el terreno. Y recalca algo esencial: cómo atender a una mujer y escucharla con todo nuestro cuerpo (y alma) tarea nada fácil ;-)

Cómo íbamos a poder hacerlo si nuestro cuerpo está silenciado, oculto, dormido, quizás dolorido, etc. 

Por ello es importante atendernos y cuidarnos primero a nosotras, para así poder hacerlo con la mujer que nos pide ser acompañada.
La mujer embarazada es fuerte. Escuché esta frase por primera vez a mi profesora de yoga prenatal,Yolanda. Y Anabel insistió en ello, la mujer embarazada es tan sumamente fuerte que puede sostener y gestar otra vida en su interior. 
Tuve esta vivencia en mi embarazo, lejos de la imagen de embarazada frágil y delicada, que mucha gente tiene (yo misma hace años) me vivía, y sé que muchas mujeres también, como una leona. Fuerte y pletórica (sobre todo a partir del segundo trimestre, cuando dejé las nauseas y el desasosiego atrás y todo se fue colocando en su sitio a su tiempo, como contaba aquí).

Seguimos profundizando en el papel de la doula durante el mes, en nuestra plataforma on line y debates entre compañeras. Está siendo un placer, me hace mucha ilusión caminar al lado de estas mujeres y es una suerte poder hacerlo con Claudia como maestra, porque más allá (o más acá) de todo lo que sabe esta mujer sobre la mujer y las madres, está su cercanía, entrega y amor en cada cosa que hace. Eso se nota, se puede palpar cuando entras a su casa y yo me fijo mucho y aprendo como ser una buena doula mirándola a ella más que a los apuntes que nos da.








Gracias a todas. Seguimos...


Natalia Navarro *la que cuida*













viernes, 25 de noviembre de 2016

Logo La que cuida de la Vida




Este logo es gracias a María José, compañera cantarina, artista y también madre.

¡Muchas gracias MJ! Me encanta como ha quedado y sobre todo el proceso que hemos vivido ambas hasta llegar a él. Te surgió explorando tu voz, tu alma, por ello es tan significativo y bello.





Natalia Navarro García
"La que cuida de la vida"

viernes, 21 de octubre de 2016

Formación de Doulas Entre Mamás


Estoy muy ilusionada por ser una de las mujeres escogidas para formarme como doula en Entre Mamás 

El 8 de octubre iniciamos el viaje un grupo de mujeres comprometidas, decididas y muy motivadas. Dedicamos el primer día a conocernos, como todas somos madres, tuvimos un espacio para relatar nuestras experiencias de embarazo y parto y cuál ha sido nuestro camino hasta llegar aquí. Tres preguntas nos acompañaron los dos días que duró el seminario ¿qué es una doula?, ¿por qué ser doula?, ¿para qué ser doula?

Claudia, la directora y coordinadora de Entre Mamás, lleva el timón de este barco de mujeres que navegamos la maternidad. Lo hace ameno, divertido, interesante, profundo. Sabe subirse a las olas y navegar con nosotras. Y conoce a fondo la maternidad, pues es madre de tres y además hace muchos años (quizá desde siempre) que acompaña a madres.

Fue un fin de semana sanador, salí de allí renovada y llena de energía. Deseando volver a subirme al barco que nos sumerge en el océano de nuestras almas. Porque compartir con otras mujeres y madres es sanador, poder expresar la violencia sufrida en el parto, el desamparo, también el acompañamiento amoroso, el embarazo feliz, todo aquello que cada una vivimos como madres, repara los corazones. Poder expresarlo, porque se ofrece ese espacio, y ser escuchadas con el corazón, con ojos atentos, sin juicio, con empatía, es algo que todas merecemos. Me maravilló escuchar las historias de mis compañeras, valientes.

Ser doula es un trabajo precioso, muy difícil y delicadísimo. Se trata de acompañar a la mujer en el embarazo, el parto y el posparto, estando a su lado, sin interferir, ni aconsejar, simplemente (¿simplemente?) siendo un espejo en el que poder reflejarse. Estando sin estar, para lo que ella necesite. Las doulas no ocupan el lugar de las matronas ni otro profesional sanitario. Se dijo que la doula es como un faro, que va iluminando la oscuridad ofreciendo así recursos para que la madre pueda elegir en función de lo que necesita y desea. La doula no da respuestas, ofrece mucha información (contrastada y basada en la evidencia científica) para que la elección de la madre sea lo más libre posible. La doula ha de conocer la fisiología y anatomía de la mujer, las emociones que la embargan y las características sociológicas que la rodean.

Os iré contando mis impresiones de estos meses y sigo haciéndome la pregunta ¿por qué ser doula y para qué?

Además del seminario de fin de semana, tenemos una plataforma on line con material para reflexionar, debatir y profundizar a lo largo del mes. Una herramienta que me está pareciendo muy valiosa.

Gracias a las compañeras de ediciones anteriores que dejaron sus amorosos mensajes de bienvenida para nosotras :-)

Entre otros, me quedé con este: "El amor y el servicio a nosotras, las mujeres, es la base para abrazar al mundo."

Natalia Navarro *lqc*



martes, 11 de octubre de 2016

Qué tendrá la Madre



Madre e hija



¿Será su olor, su cuerpo para recorrer montañas y valles o en el que descansar?

¿Será su Voz, tan conocida, su mirada de amor, sus caricias que curan?

¿Serán los besos, los achuchones, las canciones y susurros?

Qué tendrá la Madre, que es buscada por todas las niñas y niños cuando necesitan comprender su rabia, su dolor o poner palabra a su alegría.

Madre que sostiene, con sus brazos o con la mirada. Que permite que su hija vaya un poco más allá, que juegue y descubra el mundo que ya no es Madre.

Madre selva, que te muestra los misterios de la noche, las caras poliédricas de la vida.

Madre agua, que se derrite de miedo, a veces, y otras de amor.

Madre fuego, que usa la fuerza que le otorgan, como don, para proteger a su cría.

Madre aire, que canta al corazón, que susurra y mece con su aliento.

¿Qué tendrá la Madre?

Natalia Navarro *lqc*

jueves, 18 de agosto de 2016

A ti, gracias






Dentro de una semana mi hija cumplirá un año. Ha sido un año apasionante, me he sentido en ocasiones profundamente sola, he buscado la tribu que no tengo en Madrid y gracias a Dios la he encontrado, la estamos creando. Me he llenado de Amor mirando a mi hija y viendo como su padre la miraba. He pasado horas (en ello sigo) deleitándome con sus gestos, sus movimientos y con la leche-maravilla saliendo de mis pechos. Ayer, de madrugada, pensaba en la manera de celebrar un año de Amor y sentí mucha gratitud por los regalos recibidos: A ti, gracias. Espero que cada cuál sepa reconocerse en mi agradecimiento.



A ti, que contaste un cuento a mi hija cuando estaba aún dentro de mí.

A ti, que te interesaste siempre por como estaba y como me sentía y me escribías a menudo. Por ayudarme a despejar el camino hacia la maternidad.

A ti, por venir una mañana a casa y concederme un espacio para expresar mi dolor y frustración. Y por aquella noche, tú en Londres, yo en Albacete.

A ti, por llevarme al Amor y a la Belleza a través de tu mirada.

A ti, por venir a merendar a casa con tu hija y alegrarte tanto de vernos. Por tus palabras amorosas.

A ti, por estar al otro lado del teléfono en mi crisis de mastitis, por tus sabios consejos para una lactancia feliz.

A ti, por tus remedios caseros y sanadores.

A ti, por regalarme tu tiempo y tu trabajo.

A ti, por saber exactamente qué necesita una recién parida y dármelo con cariño y de corazón.

A ti, por masajearme unos días antes de dar a luz, por posar tus manos sanadoras sobre mí.

A ti, por solucionar cada duda de primeriza fuese el día y la hora que fuese, porque eres doula.

A ti, por cederme el asiento en el metro, por ayudarme a subir el carro por las escaleras.

A ti, por nuestras eternas conversaciones, siempre tan reconfortantes. No es fácil hablar de lo profundo con tanta naturalidad.

A ti, por cocinar arepas para mi y recordarme lo femenino sagrado.

A ti, por guardar ropita y ayudarme tanto con lo necesario. A tus hijos, por guardar juguetes para Hamidita y regalárselos.

A ti, por parirme, traerme a este mundo, cuidar de mí y ayudarme siempre.

A ti, por tus "sopas de pan" que nutrieron a la niña que fui y que me siguen alimentando. Por tu sentido del amor, coraje y valentía. Cuando me faltan las fuerzas me acuerdo de ti.

A ti, por abrirte conmigo a la Vida que nos ha regalado una preciosa hija.

A ti, por tus clases de yoga en el embarazo, por tu entusiasmo y frescura y saber hacer.

A ti, por acompañarnos durante el parto en casa, aunque al final no pudo ser.

A ti, por traernos comida los primeros domingos.

A ti, porque a tu manera, a pesar de no entender mucho de que va esto, siempre me apoyas.

A ti, por pensar en nosotras y querernos.
A los dos, por la preciosa canción de cuna que salió de vuestro corazón.

A ti, que no has contactado con la sensibilidad necesaria para comprender el maternaje. Porque así reconozco el camino que hay que recorrer.

A ti, por ayudarme a alargar mi descanso por maternidad.

A ti, por tu generosidad de madre, por todas las cosas que nos has prestado, por compartir todo lo que sabes y eres. Por traer a Leyre a mis talleres.

A ti, por mantener la amistad lunática.

A ti, por tus mensajes de voz dulce, porque también eres doula.

A ti, por contar conmigo para ser profe de tu curso, por ser divertida y amable siempre. Así suceden las cosas.

A ti, por alegrarte tanto de verla, por jugar con ella y ser su tía favorita.

A ti, porque a pesar de no gustarte "los críos" estás enamorado de tu sobrina.

A ti, por enseñarme a ser madre.

A ti, por el fascinante viaje de la Rueda de Ana. Por tus sabias y finísimas palabras. Eres inspiración.

A ti, por venir a casa y dejar tu estela divina. Y tu olor durante días.

A ti, madre guerrera, por nuestras batallitas.

A ti, que nos llevaste en coche al dhiker, alrededor de donde siempre suceden cosas mágicas, cuando Hamida era muy bebé para presentarla a los hermanos y hermanas.

A vosotras, generosidad y amor a raudales. Os quiero.

Gracias a ti, por reverenciar la maternidad sagrada.

Gracias a Dios, por cada una de vosotras.

Natalia Navarro *lqc*








miércoles, 18 de mayo de 2016

Quién era yo antes de ella


Mi compromiso fue antes. Un compromiso con la vida, conmigo misma, con lo que he venido a desarrollar aquí. Con el anhelo espiritual presente en mi desde que soy una niña.

Después llegó él para acompañarnos en este camino.

La belleza, bondad y verdad, como guías de mi barco, tres palabras clave que, la que sabe de astros, me recordó.

Los símbolos y el ritual ya procedían del interior, pujando por salir a la luz, por darse a luz.

Algunas maestras sabias como paradas en el camino, lugares en los que reposar y nutrirme. Allí donde no existe el juicio podía mirarme de verdad a los ojos, al espejo de mi alma y descubrir quien soy.

La danza y el canto, dulce y necesaria compañía.

Cuando más o menos todo está dispuesto, aparece ella. Y, ¿quién eres tú?, ¿de dónde vienes?
Ya no es sólo un corazón el que late. Su necesidad es primero, yo ya sé cuidar de la niña en mí desvalida, ya sé qué "alimentos" necesita y cuándo. Así es más fácil cuidar de ella.

Los remolinos no me amordazan, sí que me despistan muchas veces, sin embargo, puedo danzar y atravesarlos para volver a la esperanza. ¡Gracias a Diosa*!

La que cuida de la vida, ha nacido. ¡Era ella! Ella es la que cuida.

*Le pedí a una azucena que me hablara de Dios y con mucha dulzura me ha contado que Dios es quien te acompaña en todo tiempo, late en tu propio corazón, te refresca en el aire de la mañana y el agua clara de la fuente. Es quien inspira tu palabra, el aire que respiras y el sueño que anhelas. El origen primero de nuestra vida y el Destino final que nos espera.

Es aquello en lo que somos y nos movemos.

Gracias, florecilla.

Natalia Navarro *lqc*





viernes, 13 de mayo de 2016




Primavera en mis ojos, 
otoño en el corazón. 

Verano en las manos. 
Invierno en los pies. 



Natalia Navarro *lqc*

sábado, 30 de abril de 2016

Como agua de Mayo



Es tiempo ahora de observar la belleza. No hay tiempo para escribir, ni leer,
las lecturas ahora se hacen con el corazón. El mismo ser y cada día un rostro diferente. Como dice Marta Mardía Herrero "sólo hay tiempo para estar en lo que nos concierne". Y ahí, sucede el milagro. Ojalá.


jueves, 14 de abril de 2016

Lactancia materna y Crianza


El lunes 4 de abril, estuvimos en la sesión presencial del curso "Lactancia materna y crianza" de la Uned. 

Gracias ,Ana, por tu ilusión y dedicación a estos temas fundamentales, por darles voz en una Universidad, gracias, Jose Mª Paricio, por hablar con tanto cariño de la "teta", por tu cercanía y sabiduría asequible y gracias a las alumnas con las que pude compartir experiencias y momentos de crianza.

Un día después, Hamida se lanzó a gatear :-)




Compañeras de crianza



 Haciendo que las cosas sucedan

 Con mi tío en la "facul"


martes, 26 de enero de 2016

El ciprés de mi ventana






Te lo muestro y juntas observamos su dignidad, como la de todos los árboles. Llueve y se deja mojar, hace frío y ahí está, firme, alargado. Aprieta el calor y lo mismo. Con el viento se deja mecer. Ofrece su cuerpo para que algún pajarillo se pose en él. 

Vuelvo la mirada a tu mirada. Está llena de vida y pureza y profundidad. Quiero para mí una mirada clara, que pueda ver lo que la Vida me enseña, sin perderme nada de lo que es para mí y sin desvíar la mirada a otros caminos que no son míos. Deseo limpiar mi mirada para verte mejor (no para comerte mejor), y así, poder descubrir quién eres, más allá de mí misma.Y así, descubrir quién soy.





Natalia Navarro *lqc*

Hoy hace cinco meses que nacimos.