martes, 26 de enero de 2016

El ciprés de mi ventana






Te lo muestro y juntas observamos su dignidad, como la de todos los árboles. Llueve y se deja mojar, hace frío y ahí está, firme, alargado. Aprieta el calor y lo mismo. Con el viento se deja mecer. Ofrece su cuerpo para que algún pajarillo se pose en él. 

Vuelvo la mirada a tu mirada. Está llena de vida y pureza y profundidad. Quiero para mí una mirada clara, que pueda ver lo que la Vida me enseña, sin perderme nada de lo que es para mí y sin desvíar la mirada a otros caminos que no son míos. Deseo limpiar mi mirada para verte mejor (no para comerte mejor), y así, poder descubrir quién eres, más allá de mí misma.Y así, descubrir quién soy.





Natalia Navarro *lqc*

Hoy hace cinco meses que nacimos.